Ingredientes:
- Harina500 gr.De fuerza
- Tomate frito250 gr.De buena calidad o casero
- Agua80 ml.Tibia
- Levadura15 gr.Fresca de panadero (o 5,5 g de levadura seca)
- Aceite de oliva virgen extra30 ml.
- Orégano1 Cucharada/s soperaSeco
- Albahaca1 Cucharada/s sopera
- Sal1 Cucharada/s moka
- Tomates secos60 gr.En aceite (picados en tiras para la masa)
Modo de preparación:
Para el Pan de Tomate con Albahaca y Orégano primero vamos a activar la levadura: Disuelve la levadura fresca en los 80 ml. de agua tibia con una pizca de azúcar. Deja reposar 5 min. hasta que burbujee.
Mezclar los húmedos:
En un bol grande, vierte el tomate frito a temperatura ambiente junto al aceite de oliva y la levadura activada.
Formar la masa:
Incorpora la harina de fuerza, la sal y la cucharada de orégano. Mezcla bien con una espátula hasta que la harina absorba el líquido.
Primer amasado: Pasa la masa a una mesa y amasa durante unos 10 min. hasta obtener una textura lisa y elástica. Si está muy pegajosa por la humedad del tomate, añade un pelín de harina.
Añadir los tropezones:
Estira la masa con las manos, reparte los tomates secos picados uniformemente, pliega la masa sobre sí misma y amasa 2 min. más para distribuirlos.
Primera fermentación:
Haz una bola con la masa, colócala en un bol engrasado con aceite, tápala con un paño húmedo y déjala levar durante 1 hora y media en un lugar cálido hasta que doble su tamaño.
Formado y segundo levado:
Saca la masa, amasa 10 segs. para desgasificarla y dale forma de hogaza ovalada o redonda. Colócala en la bandeja de horno sobre papel vegetal, hazle 4 cortes longitudinales cruzados y superficiales con un cuchillo afilado y déjala reposar tapada otros 30 a 45 min.
Horneado perfecto:
Precalienta el horno a 200°C. Pincela la superficie del pan con un poquito de aceite de oliva, espolvorea un extra de orégano y sal en escamas por encima. Hornea durante 35-40 minutos. Introduce una taza de agua en la base del horno durante los primeros 15 minutos para crear vapor y lograr una corteza súper crujiente.
Enfriar:
Retira el pan del horno y déjalo enfriar por completo sobre una rejilla antes de cortarlo para evitar que la miga se apelmace.






