Ingredientes:
- Calabaza600 gr.Limpia (variedad Delica, Cabalaza Moscada o Butternut)
- Huevo1 Unidad/es
- Parmigiano Reggiano65 gr.Envejecido (rallado fino)
- Pecorino Romano45 gr.Para aportar un toque salino y carácter
- Pan100 gr.rallado artesano (y cantidad extra para el rebozado exterior)
- Scamorza120 gr.Ahumado (cortado en dados de 1 cm)
- Romero1 Unidad/esRamita
- Nuez moscadaAl gustoRecién molida
- PimientaAl gustoMix recién molida
- Aceite de oliva virgen extrac/s (cantidad-necesaria)
Modo de preparación:
Para las Albóndigas de Calabaza empezamos por concentrar el sabor:
Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza en dados pequeños y uniformes. Disponla en una bandeja con un hilo mínimo de aceite de oliva, sal y pimienta. Hornea durante unos 25 minutos hasta que esté tierna y los bordes comiencen a caramelizarse ligeramente.
El secado de la pulpa: Retira la calabaza del horno, pásala a un bol y aplástala enérgicamente con un tenedor hasta obtener un puré rústico (evita la batidora para no romper las estructuras del almidón). Déjala entibiar para que el calor residual evapore la humedad sobrante.
El ligado de la Mise en Place:
Introduce en el bol el huevo entero, el Parmigiano Reggiano, el Pecorino Romano y el rosmarino picado. Añade una caricia de nuez moscada. Incorpora el pan rallado de forma gradual mientras integras todo con las manos hasta conseguir una masa maleable, sedosa y que no se pegue en exceso a los dedos.
El núcleo:
Toma porciones de masa de unos 35-40 gramos. Boléalas con las palmas de las manos ligeramente húmedas, haz una hendidura en el centro con el pulgar e introduce un dado de queso Scamorza ahumado. Cierra la masa asegurándote de sellar perfectamente el corazón para que el queso no se escape durante la cocción.
El rebozado:
Pasa cada polpetta por el plato de pan rallado adicional, presionando con delicadeza para conseguir una cobertura fina, uniforme y extremadamente crujiente.
Cocción y Servicio: Puedes optar por freírlas en abundante aceite bien caliente o colocarlas en una bandeja con papel de horno, un sutil hilo de aceite por encima y hornearlas a 190 °C durante 15-18 minutos hasta que luzcan un dorado uniforme y magnético.
Sírvelas de inmediato sobre una base de salsa de tomate San Marzano caliente. Al abrirlas delante del comensal, el contraste entre el dulzor de la calabaza, el perfume del romero y el hilo de queso ahumado fundido creará una experiencia inolvidable.
Notas Finales:
Acompaña con salsas a tu gusto, tomate, calabaza y naranja, mostaza y mniel, yogur con pepino, eneldo y cebollino, salsa de pimienta...







