Migas de Migas

Ingredientes:
Modo de preparación:
Preparar el pan:
Corta el pan en trozos pequeños o desmígalo con las manos.
Humedece ligeramente con 100 ml de agua templada, añade una pizca de sal y mezcla bien.
Cubre con un paño limpio y deja reposar durante al menos 30 minutos para que absorba la humedad.
Sofreír los ingredientes:
En una sartén amplia, calienta 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
Añade (la cebolla picada opcional y pocha) los 4 dientes de ajo picados y sofríe hasta que estén dorados.
Incorpora los 100 g de chorizo y los 100 g de panceta, removiendo constantemente hasta que suelten su grasa y estén bien dorados.
Si usas pimiento seco o ñora, añádelo ahora para que se rehidrate y aporte sabor.
Cocinar las migas:
Añade el pan humedecido a la sartén con el chorizo, panceta y ajo.
Cocina a fuego medio, removiendo constantemente con una espátula para que el pan absorba los sabores y se dore ligeramente. Esto tardará entre 15 y 20 minutos.
Asegúrate de que las migas queden sueltas y doradas.
Enfriar y deshidratar:
Extiende las migas cocinadas sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno.
Deja que se enfríen durante 15 minutos a temperatura ambiente.
Precalienta el horno a 90-100 °C (calor arriba y abajo).
Introduce la bandeja y hornea durante 40-50 minutos, removiendo cada 10-15 minutos para garantizar un deshidratado uniforme. También puedes hacerlo en microondas calentando en tandas de 30 segundos y enfriando el mismo tiempo, el microondas deshidrata pero debes controlarlo bien.
Moler las migas:
Una vez deshidratadas y crujientes, retíralas del horno y déjalas enfriar completamente.
Tritura las migas en un procesador de alimentos o molinillo, hasta obtener una textura fina pero ojo! no pulverizada.
Servir o conservar:
Las migas molidas son perfectas como topping crujiente para, empanados, sopas, cremas, ensaladas o como base para otras recetas creativas.
Conserva en un recipiente hermético por hasta 7 días en un lugar fresco y seco.
Notas Finales:
Puedes agregar cortezas de cerdo a la hora de moler para darle otro toque a las migas.