Sandwich Monte Cristo
Ingredientes:
Modo de preparación:
Para el Sandwich Monte Cristo prepara la mantequilla avellana:
Funde la mantequilla en un cazo a fuego medio, removiendo, hasta que los sólidos lácteos tomen un color avellana tostado y desprenda aroma a frutos secos. Retira del fuego y reserva.
Prepara la salsa mayonesa-mostaza:
Mezcla la mayonesa con la mostaza de Dijon en un bol pequeño.
Monta los sándwiches (para tres capas de pan):
Extiende las 12 rebanadas de pan brioche (sin corteza) sobre la mesa. Unta una cara de cada rebanada con la salsa mayonesa-mostaza. Monta cada sándwich con tres rebanadas, en la base, jamón y queso Gruyère. Segunda rebanada más jamón y queso Comté y tercera rebanada como tapa, con la cara untada hacia el relleno.
Compacta cada sándwich:
Coloca un plato encima de cada sándwich y presiona con suavidad para compactarlo. Este paso, que casi nadie hace en casa, es lo que evita que se deshaga al freír y ayuda a que absorba el huevo de forma uniforme.
Prepara el rebozado de huevo:
Bate los 4 huevos con leche entera, la nuez moscada, ralladura de naranja (opcional), la sal y la pimienta en un plato hondo.
Reboza los sándwiches:
Sumerge cada sándwich en la mezcla de huevo, dejando que empape bien ambas caras y los bordes, unos segundos por lado, sin prisa.
Fríe en mantequilla avellana:
Calienta la mantequilla avellana en una sartén a fuego medio. Fríe los sándwiches hasta que estén dorados por ambos lados, sujetándolos de pie con unas pinzas para dorar también los bordes.
Termina en el horno si hace falta:
Si el queso no ha fundido del todo por dentro, termina los sándwiches en el horno precalentado a 180°C hasta que esté completamente fundido.
El toque final:
Espolvorea generosamente con azúcar glas (para caramelizar). Con un soplete de cocina, flambea la superficie con movimientos suaves y constantes hasta que el azúcar se caramelice en una fina costra crujiente, tipo crème brûlée. Corta en diagonal y sirve de inmediato, opcionalmente con una compota tibia de higos.