Quiche de Rabo de Toro con Setas
Ingredientes:
Modo de preparación:
Para la Quiche de Rabo de Toro con Setas prepara la masa (puedes comprar una de calidad):
Mezcla la harina con la mantequilla fría hasta obtener una textura arenosa. Añade el huevo, la sal y el agua, trabajando lo justo hasta formar una masa homogénea.
Envuélvela y deja reposar 1 hora en frío.
Estírala hasta 3 mm. de grosor y forra cuatro moldes individuales de 10-12 cm. Pincha la base y hornea con peso (unos garbanzos por ejemplo) durante 15 minutos a 180 °C. Retira el peso y cocina 5 minutos más.
Preparar el relleno:
Bate los huevos con la nata y la crème fraîche. Incorpora los quesos rallados, una pizca de nuez moscada, pimienta blanca y sal.
Añade el rabo de toro desmenuzado y mezcla con suavidad.
Hornear las quiches:
Rellena las bases precocidas hasta casi el borde.
Hornea a 165 °C durante 22-25 minutos, hasta que el centro quede apenas tembloroso. El calor residual terminará la cocción sin resecar el relleno.
Deja reposar 10 minutos antes de desmoldar.
Saltear las setas:
Limpia y trocea las setas. Fúndelas en una sartén muy caliente con la mantequilla ahumada hasta que adquieran un bonito color dorado.
Añade el ajo picado en el último minuto para evitar que se queme y termina con perejil fresco, sal y pimienta.
Emplatado:
Coloca una quiche en el centro de cada plato.
Corónala con una generosa porción del mezclum de setas aún caliente, dejando que algunas caigan de forma natural sobre los bordes. Finaliza con una pequeña ramita de tomillo, una punta de romero fresco y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Notas Finales:
Desmenuza el rabo mientras aún está templado para conservar toda su jugosidad, incorpora su jugo mientras desmenuzas.
Las setas deben cocinarse a fuego muy fuerte y en tandas si es necesario; si se amontonan, se cocerán en lugar de dorarse.
Servir la quiche recién templada permite apreciar mejor el contraste entre el relleno cremoso y la masa quebrada.
Puedes añadir justo antes de servir unas lascas muy finas de queso Comté de larga curación, unas escamas de sal ahumada y unas gotas de un aceite de trufa negra de alta calidad sobre las setas.