Nachos de Colores
Ingredientes:
Modo de preparación:
Para los Nachos de Colores empezamos por el bacon:
Calienta una sartén sin añadir grasa y cocina el bacon (o jamón) lentamente hasta que quede bien dorado y crujiente. Retíralo sobre papel absorbente.
Salsa de queso:
Funde la mantequilla en un cazo y añade la maicena. Cocina unos segundos removiendo continuamente.
Incorpora la leche caliente poco a poco hasta obtener una crema lisa. Añade el cheddar rallado, la mostaza y el pimentón ahumado y mezcla hasta conseguir una salsa brillante y sedosa.
Si quedara demasiado espesa, añade un poco más de leche.
Montar los nachos:
En una fuente apta para horno coloca una primera capa de nachos.
Reparte una parte del cheddar y la mozzarella rallados.
Añade otra capa de nachos y termina con el resto de quesos rallados.
Hornea durante 5-6 minutos a 190 °C, únicamente hasta que el queso empiece a fundirse.
Acabado:
Saca la fuente del horno y reparte por encima, la salsa cremosa de cheddar, pequeñas cucharadas o hilos de crema agria, el bacon crujiente, los jalapeños al gusto (opcional), cebolleta picada y un poco de cilantro fresco.
Sirve inmediatamente para conservar el contraste entre los nachos crujientes y las salsas calientes.
Notas Finales:
Puedes añadir aguacate.
Mezcla cheddar y mozzarella, el primero aporta sabor y el segundo elasticidad.
No bañes completamente los nachos con salsa, deja zonas crujientes para mantener la textura.
Añade el bacon al final para que no pierda su punto crujiente.
Si utilizas nachos de bolsa, elige una variedad elaborada con maíz nixtamalizado y frita en aceite de calidad.
Cómo hacer nachos caseros de forma rápida:
Si prefieres prepararlos en casa, corta 8 tortillas de maíz en triángulos.
Pincélalas ligeramente con aceite de oliva.
Espolvorea una pizca de sal.
Hornea a 190 °C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Obtendrás unos totopos ligeros, muy sabrosos y perfectos para esta receta.