Ensalada Capri
Ingredientes:
Modo de preparación:
Para la Ensalada Capri empezamos por el aceite de albahaca:
Escalda las hojas de albahaca durante 10 segundos en agua hirviendo y enfríalas inmediatamente en agua con hielo.
Sécalas perfectamente y tritúralas con el aceite y la sal hasta obtener un color verde intenso. Filtra por una estameña o un colador muy fino y reserva en frío.
Este paso proporciona un aceite brillante y aromático que aporta frescura sin oxidación.
Vinagreta de tomate:
Tritura tomates maduros y déjalos escurrir lentamente sobre un colador fino durante unos 30 minutos para obtener un agua de tomates, transparente y llena de sabor.
Mezcla este agua con el aceite, el vinagre de Jerez, la miel, sal y pimienta hasta formar una vinagreta ligera.
Alcaparras crujientes:
Seca muy bien las alcaparras y fríelas unos segundos en aceite caliente (170 °C) hasta que se abran y queden crujientes.
Escúrrelas sobre papel absorbente.
Preparar los tomates:
Corta el corazón de buey en láminas finas e irregulares, repite el proceso con los kumato y azules.cParte los tomates cherry en mitades y aderézalos con unas gotas de aceite, una pizca de flor de sal y un toque mínimo de ralladura de limón.
Preparar los quesos:
Rompe la mozzarella y la burrata con las manos en fragmentos naturales, evitando cortes limpios para conseguir un aspecto más orgánico y una textura más agradable en boca.
Emplatado:
Utiliza un plato blanco amplio.
Dispón las láminas de tomate formando una composición irregular y elegante.
Intercala medias piezas de tomate cherry. Coloca estratégicamente trozos de mozzarella y pequeños núcleos cremosos de burrata. Reparte algunos puntos de la vinagreta de tomate.
Añade hilos del aceite de albahaca alrededor del conjunto.
Incorpora los pistachos tostados y las alcaparras fritas para aportar contraste crujiente.
Finaliza con pequeños puntos de reducción de balsámico añejo, microbrotes, unas escamas de flor de sal, pimienta recién molida y unas flores comestibles (opcionales).
Notas Finales:
Puedes añadir justo antes de servir una fina lluvia de polvo de tomate deshidratado y unas gotas de aceite de limón. Estos dos elementos intensifican el sabor.